Un violento deslizamiento de tierra arrasó dos embarcaciones ancladas en el puerto fluvial de Iparia, región Ucayali, causando al menos 12 fallecidos y más de 30 personas desaparecidas. El impacto hundió rápidamente los barcos, uno de los cuales había partido horas antes desde Pucallpa con cerca de 70 pasajeros, en su mayoría indígenas de comunidades shipibo-conibo y cacataibo.
El alud sorprendió a los ocupantes mientras dormían o se preparaban para navegar. Según sobrevivientes, “un cerro entero se vino abajo” y la embarcación se hundió en minutos, obligando a muchos a salir por las ventanas. Los rescatistas recuperaron 12 cuerpos y atendieron a 20 heridos, que ya fueron dados de alta.
La búsqueda continúa bajo condiciones extremas: el río Ucayali está crecido, con fuertes corrientes, remolinos y neblina que reducen la visibilidad. La Marina de Guerra del Perú, apoyada por la Policía Nacional, emplea buzos, drones y helicópteros, aunque las operaciones se suspenden durante la noche por seguridad.
Autoridades investigan si las naves operaban de forma informal y con sobrecarga de pasajeros, práctica común en el transporte fluvial amazónico pese a su alto riesgo. Este trágico suceso reaviva el recuerdo del accidente de 2021 en el río Huallaga, que dejó 22 muertos en circunstancias similares.
El Gobierno Regional de Ucayali declaró duelo y coordina ayuda humanitaria para las familias afectadas, mientras la selva peruana vuelve a pagar un alto costo por la precariedad de sus vías de transporte.


