En medio de la creciente tensión en los mercados internacionales, el economista Eduardo Borgognon analizó el impacto de las recientes decisiones comerciales del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y cómo estos movimientos están afectando la economía global. El mismo señaló que cambios en las políticas comerciales, como la modificación de tarifas y cargas impositivas, generan un gran cambio en las expectativas de las empresas y, por ende, en los mercados bursátiles.
Según Borgognon, “cuando hay un movimiento en el mercado, en este caso particular, una modificación en el comercio internacional, eso genera un cambio en la expectativa de rendimiento futuro de las empresas que cotizan en la bolsa”.
Aseguró que estas modificaciones pueden provocar una variabilidad en los índices de la bolsa, haciendo que los mercados suban o bajen dependiendo de cómo las empresas ajusten sus proyecciones a los nuevos escenarios.
“Cuando hay este tipo de movimientos, se levanta un poco el freno de mano, se analiza qué es lo que se va a hacer, y cuando las aguas se tranquilizan, baja el freno de mano y empieza a acelerar», detalló Borgognon, dejando en claro que estos movimientos, aunque inquietantes, son parte del ciclo natural de los mercados.
Borgognon también hizo un paralelismo entre los mercados de renta fija y renta variable, destacando cómo, a diferencia de los mercados locales de Paraguay, que son más dependientes de instrumentos de renta fija (como los títulos de deuda), los mercados internacionales, en especial los de Estados Unidos y Asia, se caracterizan por la negociación de acciones, cuyos precios fluctúan según las expectativas de futuro de las empresas.
A pesar de la volatilidad que ha generado el cambio en las políticas comerciales de Trump, el economista enfatizó que estas son situaciones comunes en los mercados internacionales: “Es normal que cada 4 o 5 años la bolsa americana tenga este tipo de ajustes”.
En cuanto al impacto en Paraguay, Borgognon subrayó que el país aún no está tan expuesto a las fluctuaciones de los mercados internacionales. Aunque reconoció que estos ajustes podrían tener un efecto en las expectativas de los inversionistas globales, aseguró que el impacto sobre la economía local será mínimo. «Si bien esto puede de alguna u otra manera atrasar las inversiones, creo que es inevitable que si seguimos haciendo bien las cosas, los grandes fondos de inversión van a ir aterrizando en Paraguay», afirmó.
El economista también destacó el progreso de Paraguay en términos de calificación crediticia, lo que se ha traducido en el grado de inversión logrado recientemente. Sin embargo, reiteró que el verdadero desafío está en consolidar estas inversiones y fortalecer la infraestructura financiera local. “Nos falta madurar en ese sentido, en que las empresas locales abran su capital a otro tipo de inversionistas, y eso por una cuestión cultural todavía no funciona de esa manera”, agregó.
Finalmente, Borgognon hizo una reflexión sobre la resiliencia del mercado paraguayo frente a las crisis internacionales. “En 2008, con la caída de los bancos americanos, el impacto en Paraguay fue prácticamente nulo. Nuestro mercado, al estar más enfocado en renta fija, no experimenta los mismos efectos que los mercados de renta variable más expuestos a las dinámicas globales. Por eso, creo que el impacto en Paraguay será mínimo en comparación a otros mercados.”
Con una visión cautelosa pero optimista, Borgognon concluyó que, aunque los cambios en las políticas comerciales internacionales generan incertidumbre, Paraguay sigue avanzando hacia un futuro financiero más robusto, y los inversionistas seguirán viendo al país como un destino atractivo.


