El gobierno de Santiago Peña se mostró abierto a cumplir ciertas exigencias sociales y ambientales que la Unión Europea está imponiendo a sus proveedores de materia prima, entre ellos la soja y la carne, principales productos de exportación de Paraguay.
Pero esta posición generó la protesta del sector productivo, primeramente de la Unión de Gremios de la Producción y ahora la Fecoprod, que rechazan completamente los nuevos requisitos.
“Desde la Federación de Cooperativas de Producción manifestamos nuestra disconformidad y preocupación con la pretensión de pactar mecanismos coercitivos de exportación tutelados por la Unión Europea, que impliquen menoscabos a los derechos y soberanía de nuestra república”, menciona el comunicado.


