El abogado Álvaro Arias refirió que sigue sin poder acceder a una comunicación eficaz con Miguel Ángel Insfrán, alias Tío Rico, a quien defiende en el juicio derivado del operativo A Ultranza. El Director de la penitenciaría de Minga Guazú tiene tiempo hasta esta medianoche para responder si es factible o no que el letrado tenga mayor acceso a su representado.
Arias insistió también ante el Tribunal de Sentencia para que se pueda arbitrar los mecanismos y mejorar la comunicación con Insfrán. En ese sentido, el pasado 8 de julio los jueces remitieron un oficio al penal que debe ser respondido hoy, caso contrario se derivarán los antecedentes a la Fiscalía por desacato.
Según denuncia el abogado, las entrevistas con su cliente se dan solamente dos veces a la semana, con un tiempo de duración de veinte minutos, sin que haya privacidad abogado-cliente. En el oficio remitido, el Tribunal recuerda que el Derecho a la Defensa es una garantía constitucional y procesal irrenunciable y ninguna institución puede restringir de manera alguna este derecho, aun cuando el interno haya sido catalogado con un perfil de alta peligrosidad.
Según la acusación, Tío Rico lideró junto con Sebastián Marset una organización dedicada al tráfico internacional de drogas que habría logrado remitir al menos 17.340 kilos de cocaína a Europa, cuya ganancia se estimó en la suma de USD 433.500.000.


