Sebastián Vargas, sociólogo e investigador, explicó que la ausencia del Estado permite el surgimiento de héroes que son vistos como criminales.
La explicación que da es sencilla: ante la falta de políticas que ayuden a las personas a salir de su círculo de pobreza, aparecen los criminales que cumplen esta función social en su entorno. Salvándoles en sus necesidades básicas.
«Se comparte ciertas dádivas con los sectores desposeídos y eso genera adhesión y simpatía», expresó Vargas.
Por otra parte, también es llamativo el rol de las autoridades en cuanto a la visión de héroes-criminales.
«Si nuestra dirigencia política está permeada por grupos criminales, tenemos casos de parlamentarios investigados o procesados por lavado de dinero, tráfico de influencia, narcotráfico, entonces, por qué la gente haría algo distinto a lo que hacen los detentores del poder en este país», agregó.


