Entre los trabajos realizados se incluyeron la reconstrucción de muros tradicionales de adobe, el refuerzo estructural de pilares carentes de cimientos, así como la restauración de piezas de altísimo valor histórico y cultural, entre ellas el retablo principal, el púlpito y una colección de imágenes religiosas, consideradas parte esencial del acervo identitario de la comunidad.
Además, el entorno del templo fue revitalizado con la habilitación de una explanada equipada para recibir a visitantes y albergar actividades cívicas y comunitarias.
Construido durante la época jesuítica, el templo representa uno de los testimonios más notables del legado arquitectónico y espiritual dejado por los jesuitas en el Paraguay.
“Este templo de San Joaquín es parte de la historia grande del Paraguay, por eso yo me siento orgulloso como paraguayo de poder estar aquí, de ver el resurgir de este símbolo de fe y cultura, y de ver cómo esta comunidad inicia una nueva etapa”, afirmó Santiago Peña en la inauguración del restaurado templo San Joaquín y Santa Ana.


