“Quería tener una familia, construir algo, ser un ciudadano libre como todos los demás. Hace 30 años era joven, hoy soy viejo. Me lo robaron todo. Ahora descansaré, al menos mentalmente”, dijo Beniamino Zuncheddu en una conferencia de prensa horas después de la sentencia de absolución.
Zuncheddu, de 58 años, había sido condenado a cadena perpetua por un triple homicidio ocurrido en 1991, pero anoche el Tribunal de Apelación de Roma retiró los cargos después de que se demostrase que el responsable policial de la investigación en el momento de los hechos manipuló al testigo principal.
Se trata del “mayor error judicial en la historia republicana. Casi 33 años tras las rejas, 12. 000 días de privaciones, sufrimiento, dolor, lejanía de sus seres queridos y de su vida”, según Errorigiudiziari.com (Erroresjudiciales.com), que se ocupa de errores judiciales y que estuvo presente en el proceso de apelación.
“Me sentía como un pajarito enjaulado. Los miraba a la cara y me preguntaba por qué. Ni siquiera ahora entiendo por qué», aunque “nunca he sentido odio o rabia” porque “los jueces cometen errores”, explicó a los medios en una comparecencia en la sede del Partido Radical, que le ayudado en su defensa.


