Miles de educadores paraguayos iniciaron este lunes una huelga general en todo el país, con un acatamiento cercano al 99%, según informó Stella Ayala, secretaria general de la Unión Nacional de Educadores Sindicato Nacional (UNE-SN).
Ayala criticó duramente al gobierno por su «mezquindad» ante las necesidades del sector educativo y exigió un mayor presupuesto para cubrir déficits históricos.
La movilización, que incluye manifestaciones en diversas ciudades, responde a reclamos acumulados como la falta de contratación de psicólogos y orientadores, la ausencia de rubros adecuados para directores —donde más del 70% ocupan puestos con salarios de maestros de grado— y un reajuste salarial acorde al índice inflacionario real.
«Hoy no hace falta ser economista para darse cuenta de que los productos de la canasta básica aumentaron entre un 30% y 40%», enfatizó Ayala, destacando el estrés laboral que enfrentan los docentes, quienes a menudo asumen roles múltiples en las instituciones educativas.
Ayala denunció que el anteproyecto de presupuesto presentado por el gobierno es «totalmente irreal» y no garantiza la cobertura de las demandas pendientes. «Somos un sector ignorado. Tenemos un gobierno mezquino ante la educación y las necesidades que hoy reinan en ella», afirmó.
A pesar de la firmeza en las protestas, la líder sindical expresó disposición al diálogo: «Estamos abiertos a sentarnos y ver de dónde sacar recursos para que la educación sea sostenible. Quedamos en que nosotros estamos abiertos a dialogar, hoy y mañana».
La huelga se extenderá al menos hasta mañana, con el objetivo de evitar que el año escolar 2026 comience con las mismas incertidumbres. «No queremos estar en febrero o marzo volviendo a salir a las calles», advirtió Ayala, instando a firmar acuerdos concretos.


